Una noche de junio que transformó una guardia nocturna en uno de los mayores enigmas de Argentina. El misterio sin resolver de Cecilia Giubileo.
La madrugada del 17 de Junio de 1985 la doctora Cecilia Enriqueta Giubileo, de 39 años, ingresó a cumplir su guardia en la Colonia Nacional Dr. Manuel A. Montes de Oca. Un hospital neuropsiquiátrico en la provincia de Buenos Aires. Desde entonces, nadie ha vuelto a saber de ella.

Reconstrucción de los hechos
La Colonia Montes de Oca, también conocida como Colonia Open Door, era una institución extensa (ocupando alrededor de 250 hectáreas) dedicada al cuidado de pacientes con trastornos mentales y discapacidad intelectual. En aquel entonces albergaba a cientos de internos, muchos de los cuales vivían en condiciones precarias, lejos de la mirada del público y de las autoridades sanitarias centrales.

Allí, en medio de los pabellones y senderos apenas iluminados, Cecilia llegaba para tomar su turno de guardia. La doctora Giubileo firmó su ingreso a la colonia alrededor de las 21:38 horas. Según el registro de la institución, atendió a pacientes enfermos, firmó un acta de defunción por la muerte de una interna y recetó medicación a otro que presentaba fiebre. Más tarde, un interno conocido como Miguel Cano, la acompañó durante parte del trayecto hacia la Casa de los doctores, el lugar donde los médicos descansaban entre guardias. Fue la última vez que la vio con certeza alguien que podía ser considerado un testigo fiable.
Pasada la medianoche, Cecilia fue saludada por un enfermero y, minutos después, por la supervisora de turno. En la madrugada del 17 de junio, cuando un colega fue a buscarla para continuar con la rutina de la mañana, encontró la puerta cerrada. Al entrar, halló su cama sin uso, y sobre el suelo, únicamente un par de zapatos. Su cartera, su bolso personal e incluso sus pertenencias habituales no estaban. En el aparcamiento permanecía su Renault 6 blanco, intacto.
La investigación
Lo que siguió fue una investigación marcada por irregularidades y contradicciones. A pesar de que Cecilia estaba desaparecida, el director de la institución no sólo no denunció inmediatamente su ausencia ante la policía, sino que inició un sumario administrativo contra ella por abandono de la guardia.
Durante los primeros días, la habitación donde descansaba fue remodelada y sus objetos personales fueron retirados, lo que eliminó rastros que podrían haber sido claves. La policía, forenses y equipos de búsqueda rastrearon el lugar sin encontrar huellas claras. Se propuso incluso drenar zonas pantanosas del enorme terreno para buscar posibles restos, pero la falta de fondos y recursos impidió que esa opción se llevara a cabo.
Hipótesis que se barajaron
Desde el principio, las conjeturas se sucedieron sin que ninguna lograra asentarse como una explicación sólida:
- Fuga voluntaria: la ausencia de sus pertenencias y su automóvil estacionado contradicen esta posibilidad.
- Accidente dentro de las instalaciones: la búsqueda en túneles, sótanos y lagunas no arrojó resultados.
- Agresión por parte de un paciente: no se encontró evidencia de lucha ni de ataque.
- Secuestro o participación de terceros: testigos mencionaron haber visto vehículos extraños cerca de la Casa de los doctores, pero ninguna pista llevó a conclusiones firmes.
- Temas políticos: El hermano de Cecilia pertenencia a un grupo comunista desde la universidad y también desapareció debido a sus ideas políticas. Una de las hipótesis es que Cecilia perteneciera al mismo partido que su hermano y sufrió las mismas consecuencias.
El misterio sin resolver de Cecilia Giubileo
Tampoco faltaron rumores más oscuros: versiones que hablaban de tráfico de órganos, sectas religiosas o conspiraciones internas. Algunos allegados sostuvieron que Cecilia había insinuado a conocidos que había descubierto irregularidades dentro de la colonia, aunque estas afirmaciones nunca fueron corroboradas con pruebas.
Más de cuatro décadas después, el caso sigue abierto como “averiguación de paradero”; no hubo imputados ni un móvil definido. Hoy, cada rincón de la colonia Montes de Oca evoca preguntas que nunca encontraron respuestas.
Aviso:
La imagen utilizada como destacada para esta publicación, ha sido generada o modificada mediante inteligencia artificial con fines ilustrativos. No representa necesariamente hechos, lugares o personas reales.










