La desaparición de Monica Jacinto Reza no es un caso más. No por el lugar, ni por las circunstancias aparentes, sino por el perfil de la persona que desaparece… y por lo que vino después. A día de hoy, casi nueve meses después, no hay rastro de ella. Y eso, en un entorno como el que desapareció, ya es en sí mismo un dato inquietante.
Una desaparición en plena naturaleza

Monica Jacinto Reza, ingeniera aeroespacial de 60 años y directora del Grupo de Procesamiento de Materiales en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, desapareció el 22 de junio de 2025 durante una excursión de senderismo en el área de San Gabriel Wilderness, dentro del Angeles National Forest, en California.
Aquella mañana, Reza había acudido a la zona junto a dos compañeros. Según los informes, se separó del grupo alrededor de las 9:10 horas, en las inmediaciones de un aparcamiento situado a unos 6.000 pies de altitud, en la Angeles Crest Highway.
Vestía una camisa roja de manga larga, pantalones verdes de montaña y botas de senderismo. Medía aproximadamente 1,50 metros, con un peso cercano a los 46 kilos, cabello gris y ojos marrones.
No volvió.
Las autoridades desplegaron un operativo de búsqueda a gran escala: helicópteros, unidades caninas, equipos de rescate y voluntarios peinaron la zona durante días. No se encontró ninguna pista concluyente. Ni rastro físico. Ni señales de accidente. Nada.
El caso fue clasificado como “at risk” (persona en riesgo), y quedó bajo la investigación de la Missing Persons Unit del Los Angeles County Sheriff’s Department, que a día de hoy mantiene el caso abierto.
Un perfil que cambia la lectura del caso
Hasta aquí, podríamos estar ante una desaparición más en entorno natural. Pero el perfil de Reza introduce un matiz importante.
No hablamos de una senderista ocasional. Hablamos de una científica con una trayectoria sólida dentro del sector aeroespacial estadounidense. Había trabajado en Aerojet Rocketdyne y en el JPL de la NASA, y estaba especializada en materiales avanzados para motores de cohetes.
Además, figura como co-inventora de una familia de superaleaciones de níquel conocidas como Mondaloy, utilizadas en motores como el AR1 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Es decir, su trabajo estaba directamente vinculado a tecnología crítica.
Y ese detalle, inevitablemente, cambia el contexto.
Una investigación abierta y sin respuestas
A pesar del despliegue inicial y de la implicación de unidades especializadas, la investigación no ha logrado establecer qué ocurrió realmente aquella mañana.
No hay indicios claros de accidente, señales de violencia confirmadas, ni
pruebas que apunten a una desaparición voluntaria.
El caso sigue abierto, con actualizaciones puntuales y solicitudes públicas de colaboración ciudadana. Plataformas como Solve The Case, una versión americana de la plataforma SOS Desaparecidos española, mantienen activa su ficha, reflejando que la investigación continúa sin resolución.
Y, mientras tanto, el tiempo pasa.
Cuando los medios empieza a conectar puntos
Meses después de la desaparición, el caso de Monica Reza volvió a cobrar relevancia mediática. El motivo: su posible conexión con la desaparición del general retirado William Neil McCasland.
Diversos medios, como NewsNation o Newsweek, comenzaron a señalar un vínculo indirecto entre ambos. McCasland, durante su etapa como comandante del Air Force Research Laboratory, supervisó programas relacionados con materiales avanzados, en los que Reza había trabajado.
Dos perfiles del ámbito aeroespacial. Dos desapariciones separadas por apenas unos meses. Y un nexo profesional en torno a tecnología sensible.
A partir de ahí, el relato empezó a crecer.
Algunos medios se limitaron a exponer la coincidencia. Otros fueron un paso más allá, sugiriendo posibles conexiones dentro de programas clasificados o entornos de investigación restringida.
De momento, todo esto se mueve en el terreno de la hipótesis. Las autoridades no han confirmado ningún vínculo directo entre ambos casos.
Cuando llega a la política
En las últimas horas, la controversia en torno a este caso ha dado un paso más al trascender el ámbito mediático. El congresista estadounidense Tim Burchett ha advertido públicamente sobre la posibilidad de que estas desapariciones no sean hechos aislados, sugiriendo que podría existir un patrón en perfiles vinculados a sectores tecnológicos sensibles.
Aunque no ha aportado pruebas concretas, sus declaraciones reflejan cómo la hipótesis de que haya algo más detrás de estos casos ha llegado ya al terreno político, sin que por el momento exista confirmación oficial al respecto.
Un caso que sigue abierto
A día de hoy, la desaparición de Monica Jacinto Reza sigue sin explicación. Sin pruebas concluyentes, reconstrucción clara de los hechos, ni un cierre para la familia.
Y eso es, quizá, lo más incómodo de todo.
Porque más allá de teorías, conexiones o especulaciones, hay una realidad que permanece intacta. Una persona salió a caminar… y nunca regresó.
Para ir más allá
Si quieres profundizar en la posible relación entre este caso y la desaparición del general McCasland, así como en el papel que juega el material conocido como Mondaloy dentro de esta historia, tienes un análisis más amplio y detallado en mi web Quaestio Omnia. Allí entro en lo que aquí solo hemos esbozado.
Aviso:
La imagen utilizada como destacada para esta publicación, ha sido generada o modificada mediante inteligencia artificial con fines ilustrativos. No representa necesariamente hechos, lugares o personas reales.













