Cuenta la leyenda, que tras la muerte de su amado Tingüaro a manos del invasor, la princesa Guajara vaga por las cumbres de la isla lamentando su pérdida. Y en un arranque de locura, sube a la cumbre de la montaña que hoy lleva su nombre, tal vez para estar más cerca de Achamán, quizá para alejarse al fin de aquellos que pretendían también usurpar su tierra y se lanza al vacío. Dicen los viejos relatos que aún hoy, en noches de luna llena, pueden escucharse los lamentos de aquella por las laderas de Montaña Guajara, en el Parque Nacional Cañadas del Teide.

Si te ha gustado este artículo...

SUSCRÍBETE
Etiquetas:
Soy Desarrollador Web especializado en WordPress. Webmaster, Gestión de Blogs, Gestión de Alojamiento Web y Dominios. Además, soy Locutor de Radio y Fotógrafo Aficionado...

Artículos Relacionados

0 Comentarios

Deja un Comentario

3 − dos =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.