El Teide, 1976: Unos científicos realizan un experimento para lograr constatar una de las predicciones de la Teoría de la Relatividad de Einstein; la “dilatación” del tiempo o cómo un cuerpo con mucha masa es capaz de curvar el espacio-tiempo. En otras palabras; demostrado: La dilatación del tiempo es Real y desde que desaparecieron los dinosaurios, la Tierra ha envejecido 114 años más que el Sol.

Pero ¿cómo?

Todo surgió cuando el grupo de Heliosismología del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) comenzó allá en el año 76, un experimento en el Observatorio del Teide para medir diferencias de velocidad entre el Observatorio y la turbulenta superficie del Sol, y así poder identificar las ondas sísmicas que se propagan por el interior de la estrella.

Antonio Eff-Darwich - dilatación del tiempo

Antonio Eff-Darwich – Twitter

El investigador principal del grupo, el astrofísico Antonio Eff-Darwich, relata en un artículo publicado en Hipótesis, la revista científica de la ULL,  que:

“Gracias a estas observaciones, se han desarrollado unas técnicas que han permitido medir los patrones de velocidad entre el Sol y la Tierra. Además de evaluar, con gran precisión, otro de esos resultados “extraños” de la Teoría de la Relatividad. Está demostrado: la dilatación del tiempo es real”.

La Luz se enrojece al alejarse del Sol, tal como predijera Einstein, como consecuencia del cambio en el transcurrir del tiempo. En concreto, los resultados de las mediciones indican que si una persona observa desde la Tierra un reloj en el Sol, vería que después de un año terrestre, ese reloj estaría retrasado un minuto.

“Desde que desaparecieron los dinosaurios hasta la actualidad, la Tierra ha envejecido 114 años más que el Sol. ¡Alucinante, pero real!”, proclama Eff-Darwich en el artículo.

Pero primero hay que recordar que la Teoría de la Relatividad dice que un cuerpo con mucha masa (o muy denso), es capaz de curvar el espacio-tiempo: Un haz de luz debería tardar más tiempo de atravesar la curvada malla espacio-tiempo de un cuerpo muy masivo, frente a otro con poca masa, donde la malla está recta.

 

Cambios en el color al modificarse el tiempo

Sin embargo, la realidad no suele ser tan lógica y la luz tarda lo mismo, independientemente de la masa del objeto situado en esa malla espacio-tiempo. Si la luz tarda lo mismo en moverse por una malla espacio-tiempo curvada o recta, o sea que el campo gravitatorio creado por la masa de los objetos, no afecta en absoluto a su velocidad, entonces es que el tiempo debe transcurrir de manera distinta cuando hay un campo gravitatorio intenso o débil.

“Efectivamente, el tiempo transcurre más despacio en la zona de influencia de un cuerpo con mucha masa, si yo mido ese tiempo lejos de la influencia de esa masa”, explica el investigador. “Pues si eso es así, el tiempo cerca del Sol (un cuerpo con una masa descomunal), debe transcurrir más despacio que cerca de la Tierra, midiéndolo desde la Tierra”, continúa Eff-Darwich, quien apunta a un segundo hecho: “el tiempo transcurre más despacio donde hay campos gravitatorios intensos, como en el Sol, medido por un observador que esté lejos de ese campo gravitatorio (como la Tierra)”.

La Luz

Los astrofísicos analizan básicamente la luz: cuánta llega de un objeto, con qué colores, si está polarizada y cuántas “ondas” emite, es decir, la frecuencia de la onda. Y la onda asociada a un haz de luz roja tiene una frecuencia de 450 billones de veces por segundo, mientras que la frecuencia de un haz de luz azul es de unos 650 billones de veces por segundo.

“Aquí viene ahora lo más interesante: si la ‘duración’ del tiempo depende de la intensidad del campo gravitatorio y si el color de la luz viene dado por la frecuencia de la onda (número de veces por segundo);  puede producirse un cambio en el color de la luz al modificarse el tiempo (la ‘duración’ del segundo), cuando hay una variación en el campo gravitatorio. Es lo que ha quedado probado con el experimento de 43 años de duración, realizado desde el Teide”, apunta Eff-Darwich.

De acuerdo con la teoría de la relatividad, la dilatación del tiempo es una diferencia en el tiempo transcurrido, medido por dos observadores. Ya sea por a una diferencia de velocidad relativa entre sí, o por estar situado de manera diferente, en relación con un campo gravitacional.

Demostrado: La dilatación del tiempo es real

La dilatación del tiempo es el fenómeno predicho por la teoría de la relatividad, por el cual, un observador controla que el reloj de otro observador distinto, un reloj físicamente idéntico, está marcando el tiempo a un ritmo menor que el suyo. Tal dilatación del tiempo ha sido demostrada repetidamente, por ejemplo, por pequeñas disparidades en un par de relojes atómicos, después de que uno de ellos sea enviado en un viaje espacial, o por relojes en el transbordador espacial que corren un poco más lento que relojes de referencia en la Tierra o relojes en los GPS y los satélites Galileo, que corren un poco más rápido.​ La dilatación del tiempo también ha sido objeto de trabajos de ciencia ficción, ya que técnicamente, proporciona los medios para el viaje en el tiempo (hacia adelante).​

Ciencia-ficción

Brian May - dilatación del tiempo

Brian May – Instituto Milenio de                                    Astrofísica

Este recurso se ha explotado a menudo en la ficción: La primera versión de El planeta de los simios, la de 1968 con Charlton Heston, donde durante la misión espacial de Heston/Taylor y sus compañeros, en la Tierra habían transcurrido miles de años. Predestination (2015) donde pasado, presente y futuro se mezclan y remezclan hasta el surrealismo; la saga de Regreso al Futuro, los Terminator, Star Trek, los Vengadores, X-men, Interstellar…  Innumerables ejemplos.

Un bonito ejemplo musical: ’39, un tema de Queen compuesto por el eminente músico y astrofísico Brian May, es una canción que retrata el efecto de la dilatación del tiempo, según la teoría de la relatividad. Es un tema de inspiración country-folk, pero con un giro: en este caso, los pioneros viajan al espacio en busca del nuevo mundo. Un año después regresan con buenas noticias, solo para descubrir que en la Tierra ha transcurrido tanto tiempo, que apenas queda ya nada de lo que conocieron.

Una serie más reciente donde también se trata el tema es Manifest: El vuelo 828 de Montego parte de Jamaica con destino a Nueva York. Durante la travesía, experimentan unas violentas turbulencias no anticipadas por las lecturas de los instrumentos, y en especial un extraño fenómeno de luces y estrépito durante unos segundos. Después, el vuelo prosigue sin más incidencias… hasta que, a su llegada a Nueva York, los ocupantes del avión descubren que durante su viaje de unas pocas horas han transcurrido más de cinco años para el resto del mundo.

La asombrosa anomalía que sirve de premisa para la serie, se conoce como dilatación del tiempo y es una consecuencia de la teoría de la relatividad especial de Einstein.

Un poco de historia

A finales del siglo XIX, Albert Michelson y Edward Morley demostraron que la luz se movía a la misma velocidad en todas direcciones. Hendrik Lorentz propuso que los objetos se contraían en la dirección de su movimiento. Y Hermann Minkovski, describió un espacio-tiempo de cuatro dimensiones (tres en el espacio y una temporal), aplicando las ecuaciones del electromagnetismo concebidas por James Clerk Maxwell.

Todas estas ideas confluyeron en la cabeza de Albert Einstein: el espacio y el tiempo estaban ligados a través de una constante universal, la velocidad de la luz; lo que implicaba que no eran absolutos, sino que podían deformarse dependiendo del sistema desde el cual se observaran. Si se tiraba de esta manta espacio-temporal desde una esquina de la cama, los efectos se notarían en la esquina contraria, para que las ecuaciones de Maxwell continuaran cumpliéndose. Pero el hecho de que la velocidad de la luz en el vacío (c), fuera una constante universal de valor igual a casi 300.000 km/s (hoy su valor estándar es de 299.792,458 km/s), resultaba en unas consecuencias bastante exóticas.

Imaginemos que una nave vuela por el espacio a una velocidad constante cercana a la de la luz, y que el piloto decide encender los faros delanteros. ¿Qué ocurre con la luz de los faros?

Dado que la luz no puede viajar más rápido que la luz, un observador sentado en un asteroide inmóvil que viera pasar la nave, debería observar que el chorro luminoso apenas logra salir de los faros. Y sin embargo, el piloto vería algo muy diferente: puesto que su sistema de referencia es tan válido como el del habitante del asteroide, él debería contemplar el chorro de luz de los faros, proyectándose hacia delante exactamente del mismo modo, que si su nave estuviera parada en el suelo.

Einstein

Albert Einstein - dilatación del tiempo

Albert Einstein –               Wikipedia

Antes incluso de que Einstein formulara su relatividad especial, numerosos experimentos llevaron a los científicos a proponer que el tiempo (y el espacio, ya que ambos están ligados en esa manta del cosmos), se comporta de forma distinta según la velocidad relativa entre un observador y otro: el piloto vería que en su nave todo transcurre de forma normal; enciende los faros, y alumbran.

En cambio, el habitante del asteroide vería que esto ocurre muy despacio: se encienden los faros y la luz va avanzando poco a poco, poco a poco, mientras observa cómo el piloto parece moverse a cámara lenta.

Esto se llama dilatación del tiempo, y tomó cuerpo y coherencia gracias a la relatividad de Einstein: cuando una nave se mueve a velocidades próximas a la de la luz, las agujas de su reloj corren más despacio que las de otro situado en tierra; todo se ralentiza. A la vuelta de su viaje, el piloto de la nave comprobará que, durante su vuelo de unas horas, en la Tierra han transcurrido días, meses o años. Así, la dilatación del tiempo es real y permite viajar al futuro (no al pasado).

Primer científico “famoso”

Einstein fue posiblemente (a su pesar), el primer científico mediático de la historia. O el primer caso de un científico convertido en famoso gracias a la prensa. El  7 de noviembre de 1919, la vida de Einstein cambió para siempre: Aquella mañana el periódico The Times dio cuenta de un experimento que demostraba, por primera vez, su teoría de la Relatividad General. Fue gracias a las fotografías que un equipo de astrónomos británicos, había tomado de un eclipse de sol y que confirmaban la curvatura de la luz de las estrellas debida a la masa solar, como el físico había predicho.

El Times calificó la relatividad como una “revolución de la ciencia” y “uno de los pronunciamientos más trascendentales, si no el más trascendental, del pensamiento humano”.

Esta euforia del diario londinense apenas tuvo eco en España o Francia, pero en los países anglosajones provocó una reacción en cadena. La prensa de Gran Bretaña y Estados Unidos se subió con entusiasmo al carro de la revolución científica, abanderada por aquel físico alemán que ya gozaba de gran prestigio entre sus colegas, pero que hasta entonces era un perfecto desconocido para el público. Albert Einstein renació como leyenda y mito, ídolo e icono de toda una Era. Y todo ello, a pesar de que pocos se hacían la menor idea sobre qué demonios decía aquella teoría revolucionaria.

El diario The New York Times advertía a sus lectores de que “nadie se molestara en tratar de comprender la nueva teoría”, porque “sólo doce hombres sabios eran capaces de entenderla”.

¿Todo es relativo?

Pero la Teoría de la Relatividad no dice que todo es relativo. Sino más bien lo contrario. De hecho, cuentan que Einstein se refería a su teoría como Invariententheorie, o “teoría de los invariantes”, y que fue Max Planck quien eligió el nombre que ha perdurado.  Precisamente, Einstein venía a decir que las leyes físicas eran las mismas en cualquier lugar del universo, en cualquier instante y a cualquier velocidad; que no había un marco de referencia privilegiado sobre otro y que las mismas ecuaciones, debían servir en todas las situaciones posibles de un observador. Sin embargo, triunfó el nombre que hace alusión al hecho de que, como consecuencia de esto, el espacio y el tiempo son relativos.

Viajar en el tiempo

Viajar en el Tiempo - La Dilatación temporal es real

Stephen Hawking - dilatación del tiempo

Stephen Hawking – Wikipedia

Pero ¿es realmente posible, aunque sea desde un punto de vista teórico, viajar en el tiempo? Stephen Hawking era uno de los científicos que pensaba que sí. El astrofísico británico pasó mucho tiempo reflexionando sobre este complejo asunto, en el que están involucrados agujeros negros, los hipotéticos agujeros de gusano (una especie de túneles o atajos cósmicos que, teóricamente, permitirían unir dos puntos lejanos en poco tiempo), la existencia de múltiples dimensiones (más allá de las tres dimensiones y el tiempo que conocemos) o futuristas vehículos hiper-rápidos, que hicieran posible viajar a velocidades cercanas a la luz.

Viajar al futuro, al menos en teoría, es posible. Y hasta relativamente sencillo. Otra cosa sería desplazarse hacia el pasado. Juan García-Bellido, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Instituto de Física-Teórica-CSIC, explica:

“El viaje al futuro no es difícil y está dentro de la Teoría de la Relatividad. Hace tiempo que sabemos que, si uno se mueve a una velocidad cercana a la de la luz, el tiempo discurre más lentamente y cuando se regrese al punto de partida, el tiempo habrá transcurrido más rápido en la Tierra. Viajar al pasado es otra historia. Requiere unas nociones del espacio-tiempo que no han sido contrastadas todavía. Si pudiera viajar en el tiempo, me plantaría en la época clásica griega, un momento muy interesante en el que se empezó a construir la filosofía científica”.

El tiempo es relativo

José María Martín Senovilla, catedrático de Física Teórica de la Universidad del País Vasco (EHU), apunta:

“Sabemos que el tiempo es relativo. Depende del observador, del campo de gravedad y del estado de movimiento relativo, entre los dos objetos que se comparen”

Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional (IGN), señala que hay dos mecanismos que permitirían viajar al futuro:

“El primero es el de la Teoría de la Relatividad Especial, formulada en 1905, que dice que si viajas a velocidades muy altas, cercanas a la de la luz, el tiempo se dilata y transcurre más lentamente para el viajero. Esta es la base de la paradoja de los dos gemelos. Si uno se queda en reposo y el otro hace un viaje en una nave a la velocidad de la luz, cuando regrese, el viajero será mucho más joven que el gemelo que está en reposo”.

“El otro mecanismo está descrito en la Teoría de la Relatividad General, la de 1915: Si te sitúas cerca de un campo gravitatorio muy grande, por ejemplo, un agujero negro, el tiempo se dilata y transcurre más lentamente para ti. Y este efecto lo vemos todos los días, por ejemplo, en los relojes que llevan los satélites GPS, en los que el tiempo transcurre de forma distinta a la de los relojes que están en la Tierra debido a dos razones: a que se mueven muy deprisa y a que están en un campo gravitatorio.   Por eso es necesario sincronizarlos”, relata.

Tecnología

Alberto Aparici, físico teórico del Instituto de Física Corpuscular (IFIC, CSIC-UV), asegura que:

“Un reloj que se mueve, lo vemos avanzar ligeramente más lento, que el que llevamos en nuestra muñeca: a más velocidad, más lento lo vemos moverse. Y un reloj en la superficie del Sol, también corre más lento que uno en la superficie de la Tierra: a mayor gravedad el tiempo también corre más lento. Sobre el papel, es perfectamente posible viajar en el tiempo”.

Alberto Aparici puntualiza:

“Los viajes al futuro en principio son fáciles, teóricamente hablando (otra cosa sería la tecnología para hacerlos). En realidad, ya estamos viajando hacia el futuro. Lo que pasa es que, como lo hacemos todos a la misma velocidad, parece que como viaje en el tiempo no es muy interesante. ¿Qué hemos de hacer para experimentar un verdadero viaje al futuro? Conseguir que nuestro reloj vaya muy lento, mientras los relojes del resto de terrícolas van a la misma velocidad. Si yo pudiera meterme en una máquina y que cada minuto en ella fuese un día en el exterior, en media hora sería noviembre allá fuera: habría viajado un mes al futuro en media hora. Esa máquina sería una verdadera máquina del tiempo”.

Ya lo hemos hecho

Lo bueno, añade el físico, es que saben cómo hacerlo:

“Basta con que mi máquina se mueva muy rápido, o que esté sometida a una gravedad muy intensa:  la Teoría de la Relatividad nos dice que, efectivamente, el tiempo correrá más lento ahí dentro. Es tan simple que ya lo hemos hecho: en los años 70 un par de físicos subieron cuatro relojes atómicos a un avión de línea y con ellos volaron alrededor del mundo. Cuando volvieron a casa, compararon esos relojes con otros idénticos que se habían quedado en tierra. La diferencia fue de 60 nanosegundos”.

Como recuerda Rafael Bachiller, los astronautas y cosmonautas que han realizado estancias prolongadas en la Estación Espacial Internacional (ISS) son, posiblemente, las personas que más han viajado, pues han recorrido cientos de millones de kilómetros a bordo de una plataforma que se mueve a 28.000km/hora.

 “Podría decirse que si damos la vuelta al mundo, viajamos a unos pocos nanosegundos en el futuro. Y la máquina del tiempo resulta ser algo tan prosaico, como un avión de línea. Ellos han viajado al futuro unos milisegundos, el efecto es muy pequeño. Para que fuera mayor, habría que alcanzar velocidades altísimas o situarse en las proximidades de un agujero negro”, señala el astrónomo.

Máquina del tiempo

Kip Thorne - dilatación del tiempo

Kip Thorne – astro.uc.cl

En un artículo publicado en 2010 en la prensa británica titulado Cómo construir una máquina del tiempo, Hawking analizaba las ventajas e inconvenientes de diversos métodos que, hipotéticamente, permitirían viajar en el tiempo: Un tema que en las películas suelen resolver con enormes y potentes máquinas. Uno de los métodos eran precisamente, los agujeros negros supermasivos, que Hawking definió como “máquinas del tiempo naturales“. Y es que cuanto más te acercas a ellos, mayor es la gravedad. Para los tripulantes de una hipotética nave, que se acercara al enorme agujero negro que hay en el centro de la Vía Láctea, a 26.000 años luz, el tiempo se ralentizaría. No obstante, reconocía que lo de acercarse a un agujero negro, es poco práctico y muy arriesgado.

En una entrevista Kip Thorne, físico-teórico estadounidense, ganador del premio Nobel de Física, colega de Hawking y de Carl Sagan, además de asesor científico de la película Interstellar (2014), dirigida por Christopher Nolan, explicaba:

“Los agujeros negros nos muestran la deformación del espacio-tiempo, más que ningún otro objeto de cuya existencia estamos seguros. De hecho, un agujero negro no se compone de materia, sino que está hecho, literalmente, de espacio-tiempo deformado. Cuando lo piensas, ¡es algo increíble!”.

Agujeros negros

Agujero Negro - La Dilatación del Tiempo es real
Y el afamado científico, continúa:

“Aunque en el origen del agujero negro sí hay materia, pues se produce tras el colapso de una estrella, éste deforma el espacio-tiempo en su entorno y destruye todo rastro de la estrella colapsada en lo que llamamos una singularidad: Una región del Universo gobernada por las leyes de la gravedad cuántica que hoy todavía no comprendemos. En su interior, la materia desaparece y sólo queda el espacio-tiempo deformado. De hecho, lo deforma hasta tal punto que, tal y como ocurre en Interstellar, en el entorno de este objeto, una hora equivaldría a siete años en la Tierra”.

Sin embargo, Aparici discrepa:

“Creo que es poco práctico tener que irnos a un agujero negro para viajar al futuro. Me parece más plausible que lo consigamos con vehículos extremadamente rápidos, aunque creo que para que llegue esa tecnología, habremos de esperar al menos un siglo, si no más. Hay una posibilidad divertida, que es igualmente de ciencia-ficción: que en algún momento del futuro, aprendamos a crear agujeros negros “de andar por casa”, agujeros negros pequeñitos y que podamos controlar (porque si no se nos comería). En ese caso, no haría falta viajar a centenares de años luz, para jugar con la gravedad del agujero negro. Desde luego, la tecnología necesaria para conseguir un mini-agujero negro controlado, me parece aún más imposible de imaginar, que la de la nave superrápida”.

Agujeros de gusano

Otro de los métodos propuestos por los físicos para viajar en el tiempo son los mencionados agujeros de gusano, que existen sólo en el campo teórico. No hay pruebas de que existan. Un principio básico de la física, señala que, si examinamos detenidamente cualquier cosa, encontraremos agujeros o grietas. Aunque esto no sea fácil de comprobar en las tres dimensiones.

¿Ir al pasado? El problema, como dijo Hawking, es que los agujeros de gusano son extraordinariamente pequeños. Miles de millones de veces más pequeños que un centímetro. Hay científicos que especulan con que quizás fuera posible capturar un agujero de gusano y agrandarlo, para que pudiera entrar por él una nave espacial o personas. Y según Hawking, un agujero de gusano no sólo permitiría llevarnos a otros planetas, sino también, a un periodo del pasado de la misma Tierra: Quizás visitar la época de los dinosaurios. Pero los viajes al pasado, plantearían lo que en física denominan paradojas.

Y para explicarlo, Rafael Bachiller menciona la paradoja del abuelo.

“Si pudiera viajar al pasado, podría matar a mi abuelo y entonces no nacería. La única forma de resolver esto, sería que hubieran muchos universos que fluyeran de forma paralela”.

Otras dimensiones

En el film Interstellar, son cruciales los agujeros de gusano. Permiten a los astronautas explorar otros planetas fuera del Sistema Solar. Y parte de la base, de que existen otras dimensiones exóticas más allá de nuestra experiencia convencional. Normalmente vivimos en las tres dimensiones del espacio y una cuarta dimensión del tiempo. En las tres dimensiones podemos movernos libremente en todas las direcciones. Pero en la cuarta dimensión del tiempo, estoy atrapado en la cárcel del presente. No tengo acceso, ni puedo desplazarme hacia el pasado o hacia el futuro. Al menos más allá del futuro más inmediato, del siguiente segundo que voy viviendo. Citando a Hawking:

“La cuarta dimensión del tiempo es como un río que me lleva hacia el futuro. Sin que yo pueda retroceder hacia el pasado o avanzar hacia un futuro más lejano que el siguiente segundo”.

Sin embargo, Thorne propone que:

Neil_deGrasse_Tyson - dilatación del tiempo

Neil_deGrasse_Tyson – wikipedia

“Teóricamente, puede existir una quinta dimensión en la que el tiempo se convierte en otra dimensión espacial más, en la que puedo desplazarme hacia adelante o hacia atrás, como en un pasillo”.

Esto es lo que le ocurre al astronauta Cooper, el protagonista de Interstellar al final la película, tras caer en el interior de un agujero negro: Se convierte en un pasadizo hacia la quinta dimensión. En esa quinta dimensión, como explica el astrónomo y divulgador Neil de Grasse Tyson:

“No tiene sentido preguntar ‘¿cuándo nací?’ o ¿cuándo morí?’, porque, de hecho, siempre estás naciendo y siempre te estás muriendo”.

Sin embargo, para Rafael Bachiller:

“Todas estas ideas teóricas son muy estimulantes y admiten un tratamiento matemático riguroso. Pero, a día de hoy, no tenemos ninguna prueba experimental de que tales dimensiones y/o universos simultáneos, existan realmente”.

 

Múltiples retos

García-Bellido, por su parte, señala que aunque se consiguieran resolver los retos técnicos y de propulsión para tener una nave muy rápida:

“Nada que tenga masa puede ir a la velocidad de la luz. Creo que dentro de varios siglos, quizás 500 años, se consigan naves que viajen a una fracción de la velocidad de la luz. Unos 100 kilómetros por segundo”.

Pero Alberto Aparici reflexiona:

“Hay que tener presente que la teoría de Einstein no tiene por qué ser perfecta y válida para siempre. Hemos conseguido demostrar que, usando aviones se puede viajar algunos nanosegundos al futuro.  A lo mejor, cuando consigamos viajar cinco minutos al futuro, descubrimos que la teoría de Einstein se rompe. Y ahí se termina nuestra capacidad de viajar al futuro. O a partir de ahí es todo más rápido y sencillo. El futuro es siempre un misterio, con viajes en el tiempo o sin ellos”.

Kip Thorne, sin embargo, sostiene que:

“Me inclino a pensar que es imposible viajar en el tiempo, a través de otras dimensiones. Pero no estamos seguros, así que no podemos descartarlos. Sin duda, hoy ya tenemos motivos para sospechar que existen otras dimensiones espaciales. Muchos físicos teóricos creen que es imposible comprender las leyes de la gravedad cuántica, a no ser que existan hasta 10 u 11 dimensiones. Por eso, están convencidos de que tiene que haber dimensiones desconocidas, a las que quizás podríamos acceder en el futuro”.

Conclusiones

Aún no sabemos qué aplicaciones podrían devenir de la confirmación de este aspecto de  la Teoría de la Relatividad. El caso es que ya está demostrado: la dilatación del tiempo es real…

 

Fuentes:

www.20minutos.es/noticia/avalan-dilatacion-tiempo-dinosaurios-tierra-sol-einstein/

www.iac.es/es/astrophysical/heliosismologia

www.ull.es/portal/noticias/tag/hipotesis/

www.ull.es/portal/noticias/antonio-eff-darwich/

http://hipotesis.es/

es.wikipedia.org/wiki/Dilatacion_del_tiempo

blogs.20minutos.es/ciencias-mixtas/tag/dilatacion-del-tiempo/

blogs.20minutos.es/ciencias-mixtas/einstein-cien-anos-no-es-nada-segun-el-punto-de-vista-del-observador/

eldia.es/sociedad/experimento-teide-avala-dilatacion-tiempo/1016821.html

www.elmundo.es/ciencia/2015/10/20/articulo

es.wikipedia.org/wiki/Albert_Abraham_Michelson

es.wikipedia.org/wiki/Edward_Morley

es.wikipedia.org/wiki/Hendrik_Antoon_Lorentz

es.wikipedia.org/wiki/Hermann_Minkowski

es.wikipedia.org/wiki/James_Clerk_Maxwell

es.wikipedia.org/wiki/Albert_Einstein

es.wikipedia.org/wiki/Max_Planck

universo.iaa.es/php/972-juan-garcia-bellido-capdevila.htm

www.ehu.eus/es/web/master/profesorado/martin-senovilla

culturaccosmos.es/rafael-bachiller/

vivaldi.ll.iac.es:81/congreso/alberto-aparici

pijamasurf.com/2010/05/stephen-hawking-como-construir-un-maquina-del-tiempo/

es.wikipedia.org/wiki/Kip_Thorne

http://www.hawking.org.uk/

www.haydenplanetarium.org/tyson/

muhimu.es/ciencia-tecnologia/brian-may/

www.nationalgeographic.es/espacio/quien-fue-carl-sagan

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Nacida en Francia por CAUsalidades del Destino y siendo sensitiva desde muy pequeña, tuve la suerte de encontrar a mi "familia espiritual" y compartir con ellos miles de momentos para guardar en la cajita de los dulces ensueños...

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